El Termo eléctrico:

El termo eléctrico es uno de los medios más utilizados en el mundo de la calefacción, tiene como fin calentar el agua que luego va a ser distribuida por la totalidad de la dependencia para su consumo. Actualmente se comercializa varios modelos de termos eléctricos, el más popular es aquél que se cataloga como “de acumulación”, puede ser horizontal o vertical; si se desea instalar el primero debemos disponer de un modelo expresamente preparado para dicha instalación o uno de tipo reversible para que pueda colocarse en ambas posiciones.

 

Se aconseja siempre optar por un termo eléctrico vertical ya que supone una mejor estratificación que en la posición anterior en la cual se origina la caída de temperatura del agua de salida. Si pasamos a algunos datos técnicos, señalamos que el termo eléctrico es una excelente opción debido a que son resistentes a la presión y pueden abastecer varios puntos de consumo. Este tipo de aparatos están indicados para zonas en donde el agua de entrada no tenga demasiada cal. Los modelos actuales pueden conseguirse fabricados en chapa de acero esmaltada con recubrimiento de espuma de poliuretano de alta densidad, libre de CFCs, sus termostatos son accesibles y es éste el que nos permite elegir la temperatura, cuentan con protección anti-corrosiva mediante ánodo de magnesio. El termo eléctrico se encuentra disponible en una amplia gama de modelos que van desde los 15 litros hasta 200 litros; estos equipos ya no nos dejarán con agua fría en la mitad de un baño o ducha o esperar varios minutos para que el agua alcance la temperatura deseada. No llevan bomba, no producen gases ni tampoco peligrosas combustiones; el termo eléctrico no sólo se ha superado en cuestión de rendimiento sino también en tópicos como el cuidado del medio ambiente y seguridad para quienes lo utilizan; dichos aparatos son de bajo consumo y resuelven todos los requerimientos para obtener agua caliente sanitaria a temperaturas elevadas.

Funcionamiento basico de un termo electrico.

El calderín está siempre lleno de agua a una cierta presión.

Cuando se alcanza la temperatura deseada, el termostato interrumpe la alimentación de corriente hacia la resistencia.

Cuando se utiliza el agua caliente, penetra agua fría en el calderín. Entonces, el termostato se enfría y cierra el circuito poniendo en funcionamiento la resistencia.

El agua fría se calienta hasta que se alcanza la temperatura fijada en el termostato. Toda la que está en el calderín permanece caliente y preparada hasta que hay demanda de consumo.

El principio de funcionamiento de un termo se basa en la estratificación de diferentes temperaturas del agua, es decir, el agua forma capas a diferentes temperaturas que no se mezclan entre sí.

Hay una explicación muy simple para este proceso: cuando el agua se calienta, se expande y adquiere una densidad menor que cuando está fría.

El agua más caliente tiene una densidad menor y ocupa la parte superior del calderín. Las otras capas de agua menos caliente se forman debajo de ésta, en función de la temperatura decreciente.

Cuando el agua caliente sale por la parte superior del calderín, ésta es sustituida por agua fría que entra por abajo. El equilibrio de densidad se mantiene.

 

Instalación de un termo eléctrico

Para definir la colocación del termo eléctrico hay que tener en cuenta tres aspectos principales:

1. El termo se debe instalar en una pared capaz de sostener una carga hasta tres veces el peso del aparato lleno.

2. Es necesario dejar libre un espacio de 50 cm, como mínimo, para facilitar el acceso a componentes eléctricos en el mantenimiento del aparato.

3. El termo debe ser instalado lo más cerca posible a los puntos de utilización del agua caliente, para limitar las pérdidas térmicas debidas a la longitud de los tubos de conexión.

 

 

 

Referencias

  1. Salida de agua caliente.
  2. Entrada de agua fría.
  3. Grupo de seguridad.
  4. Grifo.
  5. Manguitos dieléctricos.
  6. Desagüe.

Componentes del Termo Eléctrico


Componentes del termo eléctrico

 

  1. Chapa de acero prepintada.
  2. Aislamiento en poliuretano expandido.
  3. Calderín vitrificado a 850ºC para evitar la corrosión.
  4. Ánodo de protección del calderín.
  5. Resistencia eléctrica.
  6. Válvula de seguridad y de compensación con leva para vaciado.
  7. Termostato de funcionamiento y de sobretemperatura.
  8. Elementos de protección IP frente al contacto con el agua externa.

Calderín

El calderín se compone de:

Dos extremidades curvadas en la parte inferior y en la superior y dos tubos.

Una de las extremidades está agujereada y provista de una pletina en la que se instalan la resistencia y el termostato.

Los dos tubos roscados están soldados en la parte inferior para permitir la entrada y salida del agua caliente.

El calderín de acero necesita protección ante la acción corrosiva del agua, la más utilizada es el esmalte vitrificado, básicamente una cerámica compuesta de sílice que se aplica de manera uniforme en la parte interna del calderín, y que tiene un espesor medio de 250 micras.

El calderín se calienta a la temperatura de 850°C, de tal manera que el esmalte se endurece y se adhiere perfectamente al calderín.

Referencias gráficos calderín

  1. Parte superior.
  2. Tubo de salida de agua caliente. (Hay diferentes tipos de salida de agua. El agua caliente se toma siempre de la parte superior del calderín)
  3. Parte inferior.
  4. Borde para pletina.
  5. Tubo de entrada de agua fría.
  6. Difusor de ingreso. ( Evita las turbulencias y mantiene el agua fría en entrada en la parte inferior)
  7. Calderín.

Resistencia

Existen dos tipos de resistencias:

  • Resistencia blindada
  • Resistencia envainada

Resistencia blindada

Resistencias de cobre con brida estañada o de latón y funda de termostato, que se encastra conectando directamente con los terminales faston de la resistencia.

Su forma puede ser de horquilla, triple curva o espiral.

Las resistencias de inmersión se definen como resistencias con vaina, en contacto con el agua.

Tienen una temperatura operativa de aproximadamente 300-400°C.

Las resistencias de inmersión tienen además potencias y longitudes diversas y sus conexiones eléctricas pueden ser monofásicas y trifásicas.

  1. Ánodo
  2. Vaina de termostato
  3. Resistencia
  4. Termostato

Resistencia envainada

Está compuesta por una serie de cilindros de cerámica refractaria, resistentes a temperaturas muy altas, modelados con canales externos vacíos donde se entrelazan las espiras de la resistencia.

Estos elementos también varían de forma, potencia y longitud, y las conexiones eléctricas pueden ser monofásicas o trifásicas.

La resistencia está montada en un soporte de acero esmaltado (la vaina) que la protege del contacto con el agua.

Esta vaina incluye también el termostato y el soporte del ánodo.

Las principales ventajas de esta resistencia son:

-No es necesario vaciar el calderín para cambiar la resistencia.

-Tiene una gran resistencia a la corrosión debido a la vaina esmaltada.

-Tiene una elevada resistencia a las incrustaciones debido a una amplia superficie de intercambio del calor. Los depósitos de cal resultan, por tanto, inferiores.

  1. Vaina termostato
  2. Vaina esmaltada de la resistencia
  3. Resistencia cerámica
  4. Ánodo
  5. Termostato
Resistencia blindada
Resistencia blindada
Resistencia envainada
Resistencia envainada